- JUL. 04, 2009 - Foto - Arte y cultura - EL UNIVERSO
“Yo digo que si una sola persona se siente representada, expresada, si uno ‘le ha dado diciendo’ cosas, han valido la pena el esfuerzo y el sacrificio de escribir”.
Jorge Enrique Adoum, de 83 años de edad, estaba afectado desde la semana pasada con una pulmonía.
Pablo Neruda (izquierda, al fondo) durante una de las reuniones con sus amigos en la casa del poeta en Isla Negra. A su lado, Mario Vargas Llosa y Roger Caillois, traductor de los poemas del anfitrión al francés. En el otro extremo, Jorge Enrique Ado
Su obra Entre Marx y una mujer desnuda fue llevada al cine.
Jorge Enrique Adoum: Es como si hubiera terminado una tarea
Fue un ícono de las letras ecuatorianas. Su valía no solo trascendió a diversos lugares de su tierra, sino también a otros países, donde era conocido por los intelectuales. Es Jorge Enrique Adoum, quien falleció la madrugada de ayer a los 83 años en su casa situada en Quito, víctima de un paro cardiaco.
Nació en Ambato en 1926. Su padre, Jorge Elías Francisco Adoum, inmigrante libanés que vino al Ecuador, estuvo vinculado con el arte, a través de la música y de la escultura.
En 1935 se trasladó a Quito con su familia y allí terminó la primaria con un profesor privado. En su adolescencia comenzó su apego por la lectura.
Estudió en el colegio San Gabriel y en el Instituto Nacional Mejía. En esa etapa ganó con frecuencia concursos anuales de literatura, en poesía y prosa.
Siendo joven, en 1945, viajó a Chile con un amigo. Conoció al escritor chileno Pablo Neruda y poco tiempo después él le pidió que fuera su secretario. Tres años luego regresó al Ecuador por conflictos políticos en Chile. Llegó pobre y desocupado. Los escritores Pedro Jorge Vera y Alfredo Palacio lo ayudaron. En mayo de 1948 fue nombrado prosecretario de la Casa de la Cultura, núcleo del Guayas, y en octubre ocupó el mismo puesto, en la matriz de Quito.
Contrajo matrimonio con Magdalena Jaramillo Cabezas y en 1949 apareció su primer poemario, Ecuador amargo, de estilo surrealista. En 1950 ocupó la dirección de la editorial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, en la que se publicaba la revista Letras del Ecuador. Con César Dávila Andrade, Rafael Díaz Ycaza, Eduardo Ledesma y otros poetas formó parte del grupo Madrugada.
En 1952 inició su serie poético-histórica de ocho libros a la que tituló Los cuadernos de la tierra y en la que abordaba distintas temáticas de la historia del país, como la conquista española y el descubrimiento del Amazonas. En 1957 presentó Poesía del siglo XX, una recopilación de ensayos sobre diez poetas de este siglo que influyeron en la poesía latinoamericana.
Fue tres años después que logró el premio de poesía del primer Concurso latinoamericano de literatura de la Casa de las Américas de Cuba, con el cual adquirió fama internacional. Se desempeñó como editor y distribuidor de películas.
Vivió también en París y realizó traducciones del inglés de otros escritores. En 1963 publicó su primer cuento en el periódico Surcos. Y su primer libro en ese género lo presentó en 1964. Este se llamó Yo me fui con tu nombre por la tierra.
Por dos años residió en China Popular y trabajó como traductor del inglés al castellano. Regresó a Europa, trabajó de asistente de la cátedra de español en una entidad educativa y se desempeñó como periodista de Radio France International.
Visitó Ecuador en 1968 y recibió varios homenajes. En la Organización de Naciones Unidas (ONU), con sede en Ginebra, fue contratado como funcionario. Su obra teatral El sol bajo las patas de los caballos fue estrenada en Ginebra en 1970. También ha escrito otros textos en este género, como La subida a los infiernos.
Contrajo segundas nupcias con la suiza Lisette Werren, según cita la biografía realizada por Rodolfo Pérez Pimentel. En 1976 presentó Entre Marx y una mujer desnuda, texto que en 1996 fue llevado al cine por el cineasta ecuatoriano Camilo Luzuriaga. Después continuó escribiendo y publicando.
En Madrid publicó Informe personal sobre la situación, una antología de varios de sus textos de denuncia, inéditos, sobre dictadores y dictaduras. Su producción toca la preocupación existencial y social.
El presidente Rodrigo Borja le concede el Premio Nacional de Cultura Eugenio Espejo en 1989. Ya en 1995 editó otra novela, Ciudad sin ángel.
Fue jurado de premios internacionales. En el 2004 fue nominado para el premio Cervantes de España y este año también el vicepresidente de la República, Lenin Moreno, anunció que lo postularía al mismo galardón. En el 2006, la Casa de la Cultura Ecuatoriana publicó seis tomos que formaron sus Obras (in) completas.
Otras entregas
En 1998 presentó Los amores fugaces; los ensayos Ecuador, señas particulares y Guayasamín, el hombre, la obra, la crítica, publicado en Nuremberg. También hizo una antología de su obra poética.
En 1999 presentó Ni están todos los que son.
En el 2003 publicó De cerca y de memoria, recuerdos de lecturas, autores y lugares.
Creo que su figura para nuestra literatura y la mundial es reconocida por la altísima calidad de su obra poética, ensayística y narrativa. Sus comentarios, a veces agudos, fueron tan acertados y directos.
Cecilia Vera de Gálvez
.
Se ha perdido a uno de los más grandes escritores del siglo XX. Un poeta que supo transformar la historia de América en un inmenso verso como lo testifica Los cuadernos de la tierra. Supo recoger el grito de América.
Carlos Calderón Ch.