- OCT. 12, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
SALITRE, Guayas. La estructura de caña guadúa recibe hoy a cientos de aficionados al rodeo montubio.
La tragedia que ocurrió el pasado domingo en el cantón Colimes durante un rodeo montubio, cuando una parte de la estructura metálica se desplomó y causó la muerte de 2 personas y heridas en más de 50, alertó a organizadores en otras localidades sobre la seguridad en estos eventos.
El alcalde de Salitre, Julio Alfaro, en donde hoy se realizan rodeos, defiende el uso de la caña guadúa en la construcción del recinto y no de estructuras metálicas como en Colimes.
“La caña siempre ha estado ligada a la vida del montubio, en la construcción de sus casas, puentes o cercas, porque es una madera dura y a la vez flexible”, señala Alfaro.
Sin embargo, aclara que se tomaron mayores precauciones “y se inspeccionó con técnicos municipales las estructuras, para evitar contratiempos”.
Recuerda que desde 1952 no se ha presentado ningún problema con los rodeos que se realizan en la cabecera cantonal de Salitre y en la parroquia General Vernaza, en donde se utilizan estructuras de caña.
“Hay que conocer el material que se va a utilizar. La caña se corta en menguante (fase de la luna). El montubio la conoce, con ella ha trabajado toda su vida, solo con verla le dice si sirve”, señala el Alcalde.
Agrega que la caña se usa en la mayoría de construcciones para la fundición de losas, por lo que además de dura es muy flexible. Incluso destaca que en lugar de hierro ha colocado caña con cemento en unas canchas deportivas de zonas rurales.
Luis Aguirre Aguilar, quien lleva quince años en la construcción de rodeos de caña guadúa, recalca que hay que saber escoger el material para trabajar, porque “debe ser nuevo”.
Explica que para construir un rodeo con 18 gradas se necesitan 1.400 cañas, de las cuales 400 servirán como puntales y 1.000 para hacer los asientos.
También se utilizan 3 quintales de alambre liso, 1 quintal de clavos de dos pulgadas y media y 800 piezas de madera que se emplean como base para asentar las gradas.
Aguirre aclara que las estructuras no pueden ser de otro tipo de madera, “porque si esta se guarda de un año para otro ya no sirve”.
Un cerramiento de 40 metros de diámetro y 18 gradas, explica Aguirre, tiene capacidad para cerca de 4.000 personas. “A veces por ganar más dinero (los organizadores) meten demasiada gente y las gradas se caen”, dice este agricultor, quien heredó de su padre el arte de construir estas estructuras.
La mano de obra de Aguirre para este trabajo cuesta $ 2.000 aproximadamente, dependiendo del rodeo. Él asegura que siempre firma un contrato con los organizadores, especialmente de Salitre y General Vernaza, en el que exige que el material sea de buena calidad.